La atención del trasplante es un recorrido cuidadosamente coordinado. La cirugía suele durar 6-12 horas; la recuperación hospitalaria toma unas 2-3 semanas, y la recuperación completa 3-6 meses, tras lo cual muchos pacientes retoman el trabajo y las actividades normales.
Una opción de donante vivo - a menudo un familiar cercano - puede permitir planificar la cirugía con anticipación en lugar de esperar una compatibilidad. Como un trasplante requiere seguimiento de por vida, ponemos especial énfasis en coordinar tu atención posterior al trasplante y los controles de telemedicina una vez que regreses a casa.